jueves, 21 de agosto de 2008

Vida Londinense

Londres es una capital cosmopolita y diferente. Si pensamos que cuando caminamos por Brompton Road, cerca de Harrods casi nadie habla inglés, es algo bastante inusual pero totalmente "British". Britania es paradoja es excentricismo y conexión con todo lo diferente que el mundo puede ofrecer. Basta caminar por las calles de Londres, y no reconocer a una lady de tiempos pasados con su falda larga y un perfecto gentleman paseando su paraguas. El paraguas no puede faltar en una ciudad donde las nubes danzan a cada segundo y el cielo se cubre de nostalgia, alegría, historia y armonía. Todas las estaciones caminan de la mano en Londres. Nunca se separaran. Sentada en un café en el Kings Road, mi calle favorita para mirar a los "antiguos Londinenses", al mirar mi reloj y ver que son las 19:00 horas.
veo que un atento joven, que era Portugués, me dice que van a cerrar el café. No podía creer que a plena luz de un esquivo sol de verano Londinense ya tenía que dejar mis miradas para otra ocasión. Me fui a buscar un taxi, mirando como la ciudad se escondía en los escaparates y vitrinas luciendo lo último de la nueva temporada otoño-invierno, la gente caminaba rápido hacía sus destinos y un pub en la esquina repleto de jóvenes y no tan jóvenes tomando cerveza y vino en la calle. El pub era lo único viviente en una ciudad que vuelve a dormirse sólo para los que van a sus casas. Los restaurantes y la vida nocturna empieza a ser su aparición para desatar la euforia de los compuestos ingleses que desatan sus corbatas y trajes para bailar, tomar y gozar de la noche. Para las familias y los demás ciudadanos la vida continua donde pueden decir: "Mi casa es mi castillo".