viernes, 21 de enero de 2011

CAJA DE RESONANCIAS

¿Qué música le gustaría escuchar?

Tengo bossa nova, películas de Disney, rock de los 90, R&B.

Tiene Anita Baker

No, Anita Baker, no la conozco.

Aretha Franklin

Por supuesto, me encanta, “la diosa del soul”

Alguna canción en especial.

No, no me sé los nombres.

Cómo llegó a tener tan buena selección de música

Es una atención al cliente

Ayer llevé a un señor de unos cuarenta y tantos años, por su edad pensé que había visto

las series como “misión imposible” y “los vengadores”.

Le puse la música de “misión imposible”; subió la voz, -“qué recuerdos, yo vivía en el campo y era bastante solitario, y mi compañía eran las series como “misión imposible”, “los profesionales” y “los vengadores”-. Soñaba con la hora de la transmisión. Lo mejor era cuando estaban escondidos en los ductos del aire acondicionado, eso en “misión imposible”.

¿Lo recuerda?

Claro, igual que usted, crecí con los intrépidos…

Se recuerda de John Steed en “los vengadores”, su elegante sombrero, traje de corte perfecto e infaltable paraguas. Su lanzamiento del sombrero era soberbio, además del vaso de champaña que se tomaba con Emma Peel…-He soñado por años con una Emma Peel-.

Nos desviamos…

Continúe por el boulevard de Magenta y me deja en la esquina, me hará bien un poco de ejercicio.

¿Su acento es español?

No señor, no soy español, soy chileno.

Tengo varios amigos en Santiago de Chile, no he tenido la oportunidad de visitar ese lindo país. Claro que me cuentan de los pequeños y grandes zamarreos que la tierra les da de tanto en tanto.

Es el anillo del Pacífico, señor. Somos tierra de movimiento.

¿De negocios en París?

Sí.

Veo que es una amante de la buena música y de la acción…

La uso como terapia.

¿Terapia?

El ochenta y cinco por ciento de los pasajeros de mi taxi están estresados o con depresión.

De sólo mirarlos y ver su actitud, descifro un infierno escondido



Las malas caras, los insultos, los tics nerviosos y las palabras poco placenteras me hicieron caer en razón que tenía que hacer algo o me volvía loco. Mi trabajo es duro y más encima no poder tener una cara agradable que me salude con respecto me dieron la solución: buena música y recuerdos para desequilibrarlos y romper las tensiones de una cuerda que se corta en el lugar menos propicio.

¿Qué hizo?

Nada que usted no pueda realizar…Leí que cada ser humano carga su historia genética que determina su retrato de vida, somos una caja de resonancia que viene de lejos y que hay veces que no la podemos o no aprendemos cómo controlarla. Esa caja que se esconde en cada uno tiene sorpresas. -Cuidado, que esas sorpresas a veces dañan, desvían el rumbo y la vida cae a pedacitos por el vacio-. Los olores y sonidos son reversibles en el tiempo. Un mal humorado, una histérica, un depresivo o una persona que quiera volar en recuerdos, lo pueden hacer a través de la magia de la música. Alertando sentidos con tristeza o felicidad. Si les pongo música de alguna época en que crecieron o vivieron su primer romance o tuvieron su fracaso laboral, la caja aflora y mueve todo adentro, es un espectro de colores que nubla o desliza arco iris…Al fin, recrea una vida, botamos lo malo o lo bueno y, al bajar de esta asiento, ponemos un pie en el nuevo aire que comenzará a emanar de la caja donde el viento resuena.

¿Cuánto tiempo le ha demorado su estrategia de liberación de tensiones?

A ver, déjeme pensar, tengo el taxi hace cinco años, y comencé el 16 de octubre del 2005. Me acuerdo perfectamente porque ese es el día del cumpleaños de mi Padre.

¿Y los resultados?

Extraordinarios.

Tengo clientes que me mandan a sus hijos con problemas de drogas, déficit atencional, depresión, obesidad, y otros tantos, como hombres que quieren dejar a su amante y no

encuentran el momento.

Hace dos días recogí a una señora en los Campos Elíseos, eran exactamente las 14:00 hrs., recién me terminaba mi sándwich de jamón con tomate, cuando en la esquina del café Fouquet’s, se subió esta mujer de unos treinta y cinco años, alta de pelo castaño, con un vestido negro ajustado y llevaba una chaqueta colgando del brazo. Sus anteojos oscuros, y piel de rosa, me llamaron la atención, sus manos eran finas de dedos largos y tersas. - Me dijo que la llevara al Trocadero-. No habló más, la observaba por el espejo retrovisor, al sacarse los anteojos, miraba sin rumbo, sus ojos brillaban, se tomaba el pelo todo el tiempo. En sus manos su iphone, no hablaba. Pensé, si le pongo alguna canción bonita, me dirá algo. Le puse “My way” de Frank Sinatra. - Volvió a tomarse el pelo, y se limpió una lágrima-. Llegamos a destino, y al estacionarme, me pagó. No se bajaba, y le pregunté si había un error de dirección. “No, por supuesto que no, que tonta”. “Quiero agradecerle por la música”.

¿Por qué señora, ha sido un placer llevarla?

He abierto mis ojos.

¿Tiene algún problema señora?

Usted me ha traído los más lindos recuerdos a mi memoria. Me ha mostrado el camino a seguir con una simple canción.

¿Cómo es eso señora?

He descubierto mi error.

¿Error?

Error de haber vivido una doble vida.

¿Doble vida?

Doble vida, desperdiciando lo mejor que tengo a mi lado.

¿Tiene un amante?

Exacto, lo he tenido por tres años, y venía a encontrarme con él, pero hoy le diré que no puedo más con esta agonía de traicionar a mi marido.

¿Lo quiere?

No, es sólo pasión y lujo.

Él me da hoteles cinco estrellas, viajes en primera clase, ropa Hermes, Celine; todo lo que quiero. El último viaje fue a Deauville al hotel Normandie, tomando aperitivos en la misma sala que lo hacía Coco Chanel con sus amigos. Se da cuenta la vida que he llevado. Sus amistades son muy poderosas.

¿Y su marido que tal?

Es una buena persona, ahora veo que siempre lo he querido. Fue el lujo y la pasión que me nublaron. Mi marido tiene un alma generosa.

Su marido sabe de su engaño.

No, no, no quiero pensarlo.

Hoy termino mi romance. Este hombre es un ser frío, calculador y me ve solo una vez a la semana, el tiene su familia con cinco hijos. Todos en colegio católico. Su señora es ferviente devota de la Virgen de Guadalupe. - Hay cosas que ahora vengo a comprender-. Él con su posición de poder, galantería me conquisto, pero sentía que nunca estaba verdaderamente conmigo. -La pasión sin amor deja tristeza y soledad-. Y es así como me siento.

Su próxima lágrima manchó mi asiento de cuero.

Madame, calma, su caja de resonancias, respondió a tiempo. Tiempo es lo que está a su favor. Baje, vaya, corra y finalice una situación que tuvo su “tiempo” y que explotó.

Madame, antes de bajar, tiene usted la más linda de las sonrisas, es una mujer bella de alma y, por supuesto, de presencia, la admiro por su valentía. Hoy en la noche me tomaré un trajo en su honor, mientras usted estará celebrando con su marido. Póngase su traje más sexy, el perfume más seductor y reserve el restaurante que le guste. Invite a su marido y empiece la próxima página de su vida.

Mi número es el 01 44 56 77 89, por si necesita conversar.

Un placer.