martes, 10 de julio de 2012

LONDRES, CAMINANDO POR EL CAMBIO

Los períodos de crisis atraen a gran cantidad de gente a refugiarse en la moda, nuevas tecnología y gastar en todo lo que les ofrece la diversidad de ofertas tentadoras, sobre todo, cuando la palabra SALE aparece en las vitrinas.  Londres como capital del lujo, moda e historia nos recrea los sueños y nos hace vivir en un espacio y tiempo singular.  Mirar y mirar sentado en un café o en un banco frente a una fuente donde los niños, que con calor o sin él, se apresuran a disfrutar de un buen baño, nos recrea la infinita diversidad de personas que transitan por Londres.  Los extranjeros en las tiendas de moda y de marcas famosas para relajar el estrés de un largo viaje o simplemente cumplir el anhelado sueño de tener la última cartera que usa alguna celebridad.  Las redes sociales anunciando a Londres como la ciudad del momento.  -Nadie queda sin respirar y sentir los ruidos de los buses de dos pisos transitando por las angostas calles, topando con un árbol y botando algunas hojas; los taxis con sus distintivo sonar y sus decorativos de las Olimpiadas y otras marcas que anuncian su nuevos avance de temporada ó simplemente un musical que lleva años en escena y que con la cartelera atestada  no pierde momento.  Matilda, We will rock you, Wicked, El fantasma de la ópera y tantos otros que regalan momentos inolvidables-.  El Museo V&A con su exhibición de moda:  "Diseño Británico 1948-2012, innovación en la era moderna" y el museo de las Ciencias que rinde un homenaje a Alan Turing, matemático y científico que decifró los códigos nazis. Y seguimos inspirándonos con las bicicletas apostadas en las calles más concurridas  de Londres, donde por el pago de 1 Libra puede andar por una hora y disfrutar del espectacular entorno.  Tomar el metro hasta "Tower Bridge" y a la salida admirar la Torre de Londres y aventurarse por un paseo en un catamarán o buque por el Río Támesis.  Caminando por la "City" admirarando  el famoso "Gherkin" y el recién inaugurado "The Shard" en London Bridge, un edificio de 310 m de altura que tiene oficinas, departamentos y el hotel cinco estrellas  Shangri-La. Londres se reclama como epicentro de la vanguardia en arquitectura y diseño y, con toda razón. Y la moda hace de la calle su anfiteatro en el desfile de personas que van a su trabajo, vistiendo cada uno en un estilo particular y con una personalidad, donde la ciudad despliega su mayor vista, la de sus propios habitantes.  Londres se ha reinventado.