sábado, 19 de abril de 2014

FE




"La fe mueve montañas", en el arraigo de nuestros más intimos deseos. Cada nuevo día con sus bamboleos, altos, bajos o medianos, nos hace recapacitar que el motor de nuestra vida es la FE. En los momentos más duros donde el ataque fulminante del desánimo nos invade, una destello al final nos renueva bríos de voluntad, y nos reconforta para que pensemos  que las cosas buenas están más cerca de lo que presentimos.  Que ese rayo en forma de palabras, aparece regalando bondad y felicidad.  El portador de ese rayo es el ser incógnito que resbala con nuestras pisadas en las forma más idílica.  Ese ser que puede tener diferentes nombres, profesiones, el incógnito indicado en llenar ese vació que a veces se torna atribulado y tedioso.  La voluntad nos permitirá apreciar la FE, misterio de creer, creer en que sin darnos cuenta todo cambiará; y el tiempo hará su trabajo.


No hay comentarios: