domingo, 22 de junio de 2014

EL CIELO DE PARÍS







Resplandeciente tu palabra,
resplandeciente corazón,
brillo  de pensar iluminando el cielo de París.

París lleva tu nombre y la nube pasajera lo trae
al otro lado del mundo,
cubriendo de belleza,
esas calles de placer,
café humeante arraigando predilección;
el cielo de París te forjó,
ritual armonioso  que alberga la ilusión de tu rostro.

Candente melodía;
la cúpula de esa majestuosa arquitectura nos luce;
los pasos reiterados,
nunca olvidados;

el cielo de París me ha escuchado.