sábado, 4 de octubre de 2014

DE LA AMISTAD


Si sientes que todo perdió su sentido, siempre habrá un ¨te quiero¨, siempre habrá un amigo.
Emerson (1803-1882) Poeta y pensador estadounidense

La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas.
Aristóteles (384 AC-322 AC) Filósofo griego.

Los verdaderos amigos se tienen que enfadar de vez en cuando.
Louis Pasteur (1822-1895) Químico y microbiólogo francés.

La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.
(Rabindranath Tagore (1861-1941) Filósofo y escritor indio.

Los amigos que tienes y cuya amistad ya has puesto a prueba / engánchalos a tu alma con ganchos de acero.
William Shakespeare (1564-1616) Escritor británico.

La amistad duplica las alegrías y divide las angustias por la mitad.
Sir Francis Bacon  (1561-1626) Filósofo y estadista británico.


Ensayos de Michel de Montaigne, Cap. XXVII
De la Amistad
“Y vuelvo a mi descripción de una amistad más justa y mejor compartida. Omnino amicitiae, corroboratis jam, confirmatisque et ingeniis, et aetatibus, judicandae sunt251. Lo que ordinariamente llamamos amigos y amistad no son más que uniones y familiaridades trabadas merced a algún interés, o merced al acaso por medio de los cuales nuestras almas se relacionan entre sí. En la amistad de que yo hablo, las almas se enlazan y confunden una con otra por modo tan íntimo, que se borra y no hay medio de reconocer la trama que las une. Si se me obligara a decir por qué yo quería a La Boëtie, reconozco que no podría contestar más que respondiendo: porque era él y porque era yo. Existe más allá de mi raciocinio y de lo que particularmente puedo declarar, yo no sé qué fuerza inexplicable y fatal, mediadora de esta unión. Antes de que nos hubiéramos visto, nos buscábamos ya, y lo que oíamos decir el uno del otro, producía en nuestras almas mucha mayor impresión de la que se advierte en las amistades ordinarias; diríase que nuestra unión fue un decreto de la Providencia. Nos abrazábamos por nuestros nombres, y en nuestra entrevista primera, que tuvo lugar casualmente en una gran fiesta de una ciudad, nos encontramos tan prendados, tan conocidos, tan obligados el uno del otro, que nada desde entonces nos tocó tan de cerca como nuestras personas. Escribió él una excelente sátira latina, que se ha impreso, en la cual explica la precipitación de una amistad que llegó con tal rapidez a ser perfecta. Habiendo de durar tan poco tiempo su vida y habiendo comenzado tan tarde nuestras relaciones (pues ambos éramos ya hombres hechos, él me llevaba algunos años), no tenían tiempo que perder, ni necesitaban tampoco acomodarse al patrón de las amistades frías y ordinarias, en las cuales precisan tantas precauciones de dilatada y preliminar conversación. En la amistad nuestra no había otro fin extraño que le fuera ajeno, con nada se relacionaba que no fuera con ella misma; no obedeció a tal o cual consideración, ni a dos ni a tres ni a cuatro ni a mil; fue no sé qué quinta esencia de todo reunido, la cual habiendo arrollado toda mi voluntad condújola a sumergirse y a abismarse en la suya con   -145-   una espontaneidad y un ardor igual en ambas. Nuestros espíritus se compenetraron uno en otro; nada nos reservamos que nos fuera peculiar, ni que fuese suyo o mío”.

Michel de Montaigne (1533-1592)
Fue un filósofo, escritor, humanista, moralista y político francés del Renacimiento.
Creador del género literario, conocido en la Edad Moderna como ensayo.