domingo, 12 de octubre de 2014

HAGAMOS LA DIFERENCIA



La semana que pasó vimos como Malala Yousafzai, Pakistaní, con solo 17 años de edad se hacía acreedora del máximo honor que la Academia Sueca entrega, el Premio Nobel de la Paz. Malala, fue herida en el cráneo en una atentado perpetrado por los Talibanes, en el año 2012.  Su lucha, no es otra ,que tener acceso a la educación para los niños de su país.  Tras el atentado fue tratada en Inglaterra; donde después de su recuperación, continuó sus estudios secundarios en el mismo país. En el año 2013, escribió la autobiografía, "Yo soy Malala",   con la ayuda de la periodista británica Cristina Lamp. Hoy, Malala lleva la voz  por el mundo como activa defensora de los oprimidos de su país y, haciendo un llamado a los líderes mundiales que la educación es un derecho universal.

En el mundo actual, donde la información, dejó de ser un privilegio, tenemos que buscar sentido a ese estallido diario de noticias, las cuales muchas veces, son más malas que buenas.  Y, es por eso que con la abrumadora recepción en nuestro cerebro, necesitamos alimentarnos de calidez y ondas positivas, donde un mensaje tal vez reflejará una pequeña ventana a la solidaridad en  las redes sociales; las cuales utilizamos a diario. Y un "click" nos transmita algo placentero, un  alimento para nuestro ser, y tengamos la oportunidad de poner un grano de arena en la esfera tecnológica que nos invade a diario.  Un pensamiento, una frase; que nos abra los ojos, nos resalte lo maravilloso que es estar sanos y felices.

A pesar, que no todos los días son iguales, el día de mañana puede tener contratiempos; pero si alimentamos un espacio para detenernos unos minutos, salir al aire, mirar el cielo, respirar y volver a nuestro trabajo, eso será la nutrición, que valdrá más que todo lo material que podamos comprar.

Nutrición de esa llama de amor, que podemos regalar en una risa, un saludo, una mirada de ternura, y el día te corresponderá con el aire que tú buscas y, la diferencia la harás tuya.  Somo los arquitectos de nuestro cambio.