domingo, 15 de marzo de 2015

MOMENTOS AÑORADOS

La vida tiene vueltas y pendientes que nos trasladan a momentos y espacios
en los cuales jamás nos habríamos imaginado.  

Encontrar personas y lugares los cuales nos hacen pensar en segundos que la vida
es un misterio, y  que al cruzar el umbral de lo divino nos devela lo insospechado.  Y, es ese
regalo de Dios, que bien aprovechado nos gratifica con una sonrisa, que tímidamente envuelve
un alma linda, un alma acogedora.  Muchas veces esos momentos se nos escapan en la vorágine del día a día y  nuestra capacidad de observación se extingue.  Ese lente del smartphone que está dispuesto para la próxima selfie, nos muestra nuestra naturaleza imprudente, imprudente de felicidad. Dejar plasmado en unos segundos algo que, tal vez, no volverá a ser lo que fue.  Esa risa detrás de la cámara, la alegría de momentos que se nos resbalan y permanecen impregnados de globos de colores, los soltamos y hemos recibido las bendiciones de haber vivido la maravilla de nuestra naturaleza juguetona.  Absorbemos esos instantes y los añoramos.  El tiempo se encargará de acomodar nuestros recuerdos y dejarlos dormidos, cuando repentinamente en soledad los volvamos a evocar.