sábado, 2 de julio de 2016

BREXIT, UNA OPORTUNIDAD PARA LA CREACIÓN









Desde hace más de una semana que el mundo ve las turbulencias que nos ha dejado el BREXIT, la salida del Reino Unido de la Unión Europea, que fue votada tras el referendum del 23 de mayo pasado.  Para un país vibrante como Inglaterra, con una población multicultural, es un remezón de proporciones el abandonar a su vecinos, que a través de los años han ejercido el libre derecho de transitar por el Reino Unido, y particularmente Inglaterra, que les ha correspondido con hospitalidad; no haciendo diferencias de derechos y beneficios, como salud, vivienda, estudios, etc. Así mismo, todo ha sido retribuido con trabajo y mejor calidad de vida para los miles de estudiantes, profesionales y trabajadores que llegan a buscar nuevas oportunidades con la esperanza de algún día regresar a sus países de origen.  Los miles de restaurantes, cafeterías y tiendas de Londres son, mayormente, atendidas por jóvenes de la Comunidad Europea, los cuales esforzadamente, trabajan y estudian para lograr salir adelante.

Londres vibra con los diferentes idiomas y culturas que se encuentran en cada esquina, bus, metro, y parques; las ardillas son las espectadoras de una ciudad que converge en pluralismo con un son en común:  respeto.  Todo lo materializado por generaciones se ha visto mermado por una sed de poder de políticos ambiciosos, anteponiendo su ego por sobre el bienestar social de miles de familias que verán inestabilidad por un tiempo.  Un referendum que fue egoísta en sus planteamientos, con mentiras e hipocresías, usando y abusando de la credulidad del electorado, y la incapacidad de ver más allá de lo plenamente contingente, sin vislumbrar un tropiezo tan significativo en la vida cotidiana de los habitantes.

El mundo ha sido testigo de que el Reino Unido es una potencia económica, y que pasa por un descontrol, que al igual que cada uno de nosotros:  errar es humano.  El efecto dominó se inclinó por las  traiciones y deslealtades políticas entre amistades de larga data,  como el renunciado Primer Ministro David Cameron con Boris Johnson (Eton y Oxford).  Michael Gove, clavando una estocada por la espalda al ex Alcalde de Londres; las conversaciones secretas entre el ministro de hacienda George Osborne con  Gove.  Los mails que se filtraron en un diario londinense de la señora de Michael Gove, advirtiendo a su marido de poner un pie en el freno, y verificar qué le daba a cambio Boris Johnson, si fuere electo Primer Ministro.  Toda una saga, en la cuál William Shakespeare habría estado encantado de recolectar en alguna obra teatral.

Ahora es momento de asumir los costos financieros que traerá una decisión de ésta naturaleza, que compromete al mundo entero.  Podemos confiar que la cordura prevalecerá y el nuevo Primer Ministro de Inglaterra (seguramente Theresa May) podrá salir airoso de una negociación dura y complicada con la Unión Europea.

El mundo cambiará de órbita en poco tiempo, tendremos, probablemente a tres mujeres ordenando los pilares de nuestra tierra: Hillary Clinton, Theresa May y Angela Merkel.  Vienen tiempos fascinantes.

Y, por otro lado, miles de escritores y artistas dejando su huella en el Reino de la creación.

No hay comentarios: