viernes, 4 de noviembre de 2016

PALABRAS AJUSTADAS



En un centro comercial cerca del paso del tiempo, dónde las estrellas y el arco iris es el retrato de una vida en colores.


¿Puedo ajustar las palabras?
¿Qué?
¿Puedo ajustar las palabras?
No entiendo lo que quiere decir.
¿Cómo no entiende?
Sabe que ahora en el universo las palabras se pueden ajustar a su medida.
No, no lo había pensado de esa manera.
¿Qué trata de decirme?
Trato de decir que me aburro con el hablar de corrido de la gente.
¿Le molesta?
Mucho
¿Qué puedo hacer por usted?
Ajustar mi recepción, no quiero recibir palabras inoportunas, palabras mal dichas…
¿Y por qué viene a mi?
Usted pasa días en las redes sociales y, seguramente, lee un universo de palabras, y podrá ajustar las más adecuadas para mi.
¿De qué tema le gustaría hablar?
Mi tema es la buena voluntad.
¿Buena voluntad?
Espléndido.
Un tema apasionante.
Si me da unas horas, lo tendré ajustado a su medida,
    Vaya a darse una vuelta y vuelva en dos horas más.
Prefiero esperar, me quedo callado.
Cómo usted quiera.
¿No almuerza?
Ya me dieron mi almuerzo…