Biblioteca Nacional de Francia, edificio Richelieu













El sueño de un gran salón de lectura:

La historia del Salón Oval comienza a finales del siglo XIX, en un momento de gran expansión para la Biblioteca Nacional de Francia. El edificio Richelieu, que albergaba la biblioteca desde el siglo XVIII, se había quedado pequeño para albergar la creciente colección.  Se hacía necesario un nuevo espacio, amplio y moderno, que pudiera acoger a los lectores y los tesoros bibliográficos de la nación.

Jean-Louis Pascal, el arquitecto visionario:

El encargado de diseñar este nuevo espacio fue el arquitecto Jean-Louis Pascal, una figura destacada de la época. Pascal, que también había trabajado en la restauración del Palacio de Versalles, concibió un salón de lectura monumental, inspirado en las grandes bibliotecas del mundo antiguo.  Su visión era crear un espacio que fuera a la vez funcional y estético, un templo del saber que impresionara a los visitantes.

Un espacio para el saber:

El Salón Oval fue inaugurado en 1936 por el presidente francés Albert Lebrun.  Desde entonces, se convirtió en el corazón de la Biblioteca Richelieu, un lugar donde los lectores podían consultar las obras más valiosas de la colección.  Su arquitectura imponente, con sus estanterías de madera que alcanzan el techo y su gran claraboya central, creaba una atmósfera única que invitaba al estudio y la reflexión.

Un nuevo siglo, una nueva vida:

A finales del siglo XX, el Salón Oval se sometió a una importante renovación para adaptarlo a las necesidades del siglo XXI.  Se actualizaron las instalaciones, se mejoró la iluminación y se crearon nuevos espacios para la consulta de documentos digitales.  En 2022, tras varios años de obras, el salón reabrió sus puertas al público, con una colección renovada y una oferta cultural más amplia.

El Salón Oval hoy:

Hoy en día, el Salón Oval es un espacio vibrante que combina la tradición y la modernidad.  Sigue siendo un lugar de estudio y consulta, pero también se ha convertido en un espacio de encuentro y debate.  Se organizan exposiciones, conferencias y talleres, y se ofrece una programación cultural diversa para todos los públicos.

Un símbolo de la cultura francesa:

El Salón Oval es mucho más que una simple sala de lectura. Es un símbolo de la cultura francesa, un testimonio de la importancia que se le ha dado al conocimiento a lo largo de la historia.  Su arquitectura grandiosa, su rica colección y su ambiente único lo convierten en un lugar inolvidable. 


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