La visita del emperador de Japón y la emperatriz Masako a Inglaterra dejó un regalo del sol naciente a nuestros espíritus. ¡Qué revitalizantes fueron sus expresiones faciales con pequeñas sonrisas que decían tanto! Nos dejaron una fotografía de su paso: el Emperador visitando los jardines de Kew a las afueras de Londres, y posteriormente, acompañado de la emperatriz Masako, reencontrándose con su alma mater, la Universidad de Oxford. Sus Majestades Imperiales han regalado momentos de exquisita educación y noble carácter a un mundo que se debate en guerras y próximas elecciones gubernamentales en varios de los países más poderosos del mundo. Estos países se enfrentan a infranqueables dilemas, donde los votantes son meros espectadores de una política que ha ido perdiendo el rumbo en la claridad y los factores determinantes para una sociedad enriquecedora. A pesar de los avances tecnológicos, es importante no despilfarrar lo mejor que podemos tener en una sociedad: la compasión y la bondad. Y por eso necesitamos la astucia de los gobernantes para no perder el norte por unos seguidores más en las redes sociales.
La visita del emperador de Japón y la emperatriz Masako a Inglaterra dejó un regalo del sol naciente a nuestros espíritus. ¡Qué revitalizantes fueron sus expresiones faciales con pequeñas sonrisas que decían tanto! Nos dejaron una fotografía de su paso: el Emperador visitando los jardines de Kew a las afueras de Londres, y posteriormente, acompañado de la emperatriz Masako, reencontrándose con su alma mater, la Universidad de Oxford. Sus Majestades Imperiales han regalado momentos de exquisita educación y noble carácter a un mundo que se debate en guerras y próximas elecciones gubernamentales en varios de los países más poderosos del mundo. Estos países se enfrentan a infranqueables dilemas, donde los votantes son meros espectadores de una política que ha ido perdiendo el rumbo en la claridad y los factores determinantes para una sociedad enriquecedora. A pesar de los avances tecnológicos, es importante no despilfarrar lo mejor que podemos tener en una sociedad: la compasión y la bondad. Y por eso necesitamos la astucia de los gobernantes para no perder el norte por unos seguidores más en las redes sociales.

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